Antecedentes

CAM02665Aún dentro de lo controvertido que resulta, la mayoría de los historiadores coinciden en la traducción de la lengua Cahita al castellano, que Navolato significa "Lugar de Nopales" o "Lugar de Tunas", y que fue antes de la conquista, asiento de importante civiilzación indígena de las más antiguas del Anáhuac sinaloense, la Tahue, a la que se atribuye el haber enseñado a los Nahoas el uso del maíz para la elaboración de la tortilla.

A la conquista de los españoles, Navolato se convierte en Corregimiento del Partido de los Cuatro Barrios, teniendo por jusridicción, además de su ámbito natural, los corregimientos de Bayla, Apachan y Acatlame, de lo que actualmente es parte  del Municipio de Elota, hasta donde antiguamente fue el dominio y señorio indígena de Cihuatlán, en el valle del Río San Lorenzo.

Estas dos etapas, dos formas de vida social, económica y política de Navolato, la indígena y la colonial, dan paso a la era de nuestros días que marcan su inicio con la instalación del Ingenio "La Primavera", fundado por los señores Jesús y Jorge Almada de la Vega.

Esta obra, surge hermanada de otra no menos importante, como lo fue el Ferrocarril Sinaloa-Durango, nombre que posteriormente fue sustituído por el de "Ferrocarril Occidental de México", pues por razones de carácter económico el proyecto original no se consolidó.

Consultado el único texto que se conoce con datos de mayor precisión sobre el nacimiento y existencia del Ferrocarril y el Ingenio, "Sinaloa Ilustrado", editado por el gobernador Francisco Cañedo em noviembre de 1898, se sabe que la línea del Ferrocarril de Culiacán a Altata fue establecida por decreto del 16 de agosto de 1880, iniciando sus operaciones tres años después.

De la misma forma, se conoce que el Ingenio "La Primavera" es iniciado en su construcción a principio de la década de los 80's, siendo hasta el 11 de febrero de 1893 cuando los señores Jesús y Jorge Almada de la Vega inauguran la empresa al dar por iniciada la primera zafra y procedimiento de la caña que produjeron las primeras 400 hectáreas destinadas a ese cultivo.

Volante Ingenio

Si bien el factor material para la empresa había sido cubierto, no así el humano, pues la escasez de mano de obra era manifiesta, por lo que los señores Almada hicieron circular en 1896, dentro y fuera del Estado de Sinaloa, un volante en el que ofrecían trabajo y como estímulo inicial, un extraordinario salario de siete a diez pesos semanales.

Además, los señores Almada se comprometían a entregar a cada trabajador un lote de terreno, láminas y barrotes de madera para la construcción de sus viviendas, más medio jornal durante el tiempo que destinaran a levantar sus chozas.

Se les entregaría también maíz a sólo 25 centavos fanega, equivalente a once kilos, cuando el precio normal del maíz era de 50 centavos por fanega en todo el país.

Por la importancia histórica de este volante, se reproduce una copia, tomada de un original que conserva aún Jesús Alma Elías Calles, hijo de don Jorge Almada Salido y de doña Alicia Elías Calles de Almada.

Fue así como en breve tiempo llegaron los primeros peones procedentes de Nayarit, quienes formaron la primera colonia de Navolato, la Nayarit, de cuyos habitantes se recuerda a "Lorenzón", que se dedicaba a la renta de bicicletas y cuentos a miembros de las familias vecinas, entre las que se contaba las de apellido Verdugo, Villarreal, García, Ayón y Amarillas.

Posteriormente con trabajadores del Ingenio se integró el Barrio o Colonia Juárez, que también se conoció como "bolsa Juárez", que tuvo como primeros habitantes a Gregorio Astorga, Manuel Guzmán, Miguel Jacobo, Josefa Torres, María Estrada de Félix, Cruz Estrada, Virginia Estrada, Eufrosio Medina, Rosario de la Cruz Medina, el músico Conrado Solís, Rosendo Solís, Rosa Solís, a quienes apodaban "La India", doña Virginia la curandera y Mercedes Medina, a quien al paso del los años se le conociera con el mote de "La Guera Atolera", que siendo muy jovencita se casó con Jesús Jacobo Ochoa "El Torero".

La Hacienda "La Primavera" tenía en el Ingenio su principal fuente de trabajo y de producción, con grandes volúmenes de azúcar y de alcohol, ocupando un segundo término los enormes platanares y otros huertos frutícolas de menor escala.

La Hacienda, pronto se consolidó como una empresa próspera, dando lugar al nacimiento de otras haciendas en la región navolatense, como "Lo de Verdugo", del gringo Thompson y "La Sinaloa Land", de los señores Land, norteamericanos que explotaban grandes extensiones de tierra en actividades agrícolas y ganaderas.

Los primeros años de actividad del Ingenio "La Primavera", transcurren con toda normalidad y sólo el incremento de la producción provocaba los fines de zafra movimientos extraordinarios de sus trabajadores, tanto de campo como de fábrica.

En breve tiempo, Navolato se convirtió, gracias al Ingenio, en un verdadero y productivo centro de trabajo, registrando las primeras listas nominales, entre 1900 y 1905, a Álvaro Obregón, quien siendo aún muy joven se ocupó como auxiliar de tornero teniendo como compañero y amigo a Guillermo Camacho.

Los primeros años de su juventud vividos en Navolato templaron el carácter de Álvaro Obregón quien después de luchar en la revolución mexicana llegó a la Presidencia de la República 1920-1924, no sin antes dejar en estas tierras sinaloenses fama de jugador y tahur, siempre relacionado con Guillermo Camacho, con quien recorriera Altata y Eldorado, entre otros pueblos, para asistir a fiestas y jugadas.

Del paso de Álvaro Obregón por el Ingenio, queda como testimonio una placa empotrada en un muro frontal de la fábrica, develada en noviembre de 1964 por el Presidente de la República Lic. Adolfo López Mateos a invitación expresa del gerente del Ingenio, Miguel Ángel Suárez y ante la presencia del Gobernador de Sinaloa, Leopoldo Sánchez Celis.

Ese mismo día, el Presidente López Mateos inauguró la Clínica-Hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social en Navolato.

En torno al Ingenio se desarrolla por muchos años la vida de los navolatenses y por ello, en "Navolato, Apuntes para la Historia", quedan asentados algunos de los sucesos ahí registrados.

A poco años de iniciadas las operaciones del Ingenio, los señores Almada de la Vega se asocian a inversionistas extranjeros y en 1901 se forma en Nueva York la "Almada Sugar Refineries", de la que fue Presidente del Consejo de Administración el señor Jorge Almada de la Vega, con 17 mil 493 acciones; Juan M. Ceballos, vice-presidente, con dos acciones; Jesús Almada de la Vega, tesorero, con 17 mil 493 acciones; Santiago Smithers, secretario asistente, con cuatro acciones; y Charles Mackey, vice-presidente con dos acciones.

Además, en el acta constitutiva figuran como socios George Nordenholt, con tres acciones y Ramón Martínez con una acción.

Aunque no se tiene la fecha exacta, se estima que esta sociedad duró hasta 1910.

La población de Navolato, en su mayoría trabajadores del ingenio, resintieron en 1907 las consecuencias de la más cruda helada de que se tenga memoria en la historia de Sinaloa y los días más largos de su vida, en el "año del hambre", registrado entre 1937 y 1938, que juntos marcaron una época de carencias que obligó a los señores Almada a dar libre los platanares que en plena producción poseían en La Sinaloa y Yebavito, para que el pueblo mitigara el hambre.

Sobre las épocas de bonanza, los viejos trabajadores del Ingenio narran los gestos de bondad de los fundadores de esa fuente de ocupación, como los días de navidad en que los patrones regalaban calzado, pantalón, camisa, gorra texana y sudadera de color rojo con una "N" inscrita al frente.

Para los obreros calificados, el regalo era mayor, pues recibían hasta bicicletas, en tanto que en las escuelas, los hijos de los trabajadores disponían de juguetes y golosinas.

Marcaron toda una época en Navolato las tardes alegres de don Jorge Almada Salido en las que al son de la tambora de don Conrado Solís mandaba a "El Chito" Miller a la pagaduría del ingenio por una bolsa de dinero para repartirlo entre sus trabajadores.

Asímismo, se recuerda que en 1919 la empresa canjeaba por monedas de plata 0.720 a sus trabajadores, los vales o monedas de cobre impresos o acuñados por el propio ingenio, entregado en pago de sus jornales.

Aunque no faltaron en esa época los abusos de parte de los empleados de confianza de la empresa que a espaldas de sus patrones compraban a los trabajadores hasta en 40 centavos, con pesos de plata, los vales o monedas de cobre, con valor de un peso recibidos de la empresa.

En el devenir de la historia del ingenio, se establecen necesidades de ampliar la capacidad de molienda de la planta y la primera sucede en 1930 al sustituir el motor original de maufactura inglesa, marca manlove por un Fulto, que permitió incrementar de 2,000 a 2,500 toneladas el procesamiento de la caña de azúcar.

La crisis económica vivida ern México en la década comprendida entre 1930 y 1940 afectó también la buena marcha del ingenio "La Primavera", lo que provocó el retiro del General y Lic. Aarón Sáenz como socio, vendiendo sus acciones en 1941, adquiridas 10 años antes, a don Manuel Suárez.

A sugerencia del General Manuel Ávila Camacho surge en 1944 el plan de instalar en Costa Rica el Ingenio "Rosales", idea que consolida don Jorge Almada Salido al inaugurar en 1948 la nueva planta.

En 1949 don Manuel Suárez compra a don Jorge Almada las acciones de los ingenios "La Primavera" y "Rosales", quedando ambas fábricas bajo la dirección administrativa de Sergio Suárez, quien designa a su hermano Miguel Ángel como su principal auxiliar en Costa Rica. En Costa Rica, los trabajos de deslinde y canalización se hicieron bajo la dirección de Don Antonio Bonifant.

Entre 1951 y 1953, el Ingenio "La Primavera" fue intervenido por Financiera Nacional Azucarera fungiendo como gerente el Lic. Jesús Cárdenas a quien sustituyó el Lic. Enrique Rodarte, mismo que entregará en 1955 el cargo a Miguel Ángel Suárez quien cumplió con esa responsabilidad hasta 1973, para dejar el ingenio en manos de Jesús Serrano, quen en julio de 1977 entregó la fábrica a Operadora Nacional de Ingenios, cuando el Gobierno Federal asumió el control de la mayor parte de los ingenios del país.